Cuando una organización pone en marcha UKG Pro WFM, normalmente ya cuenta con un modelo de soporte. Puede tratarse de un equipo interno de TI, un proveedor externo o una combinación de ambos.
Y, en muchos casos, ese modelo funciona bien.
El reto es que el entorno UKG no permanece estático. A medida que evoluciona el negocio, también cambian las exigencias de la plataforma. La legislación laboral cambia. Las políticas de gestión de la plantilla evolucionan. Los modelos operativos se transforman. Y aparecen nuevas funcionalidades de UKG.
Con el tiempo, la cuestión deja de ser simplemente cómo mantener la plataforma en funcionamiento y pasa a ser si esta sigue respondiendo a las necesidades del negocio.
Cuando las necesidades de soporte se vuelven más complejas
La mayoría de los equipos internos están bien preparados para gestionar las consultas y los problemas del día a día. Sin embargo, a medida que un entorno UKG madura, inevitablemente surgen necesidades más complejas.
Un cambio de configuración que parece sencillo, por ejemplo, puede tener implicaciones en otras áreas de la plataforma. Esto cobra especial importancia en las organizaciones multinacionales, donde un cambio necesario en un país puede afectar a procesos, configuraciones o usuarios de otro.
Es aquí donde la experiencia especializada en gestión de la fuerza laboral aporta un valor añadido. No se trata simplemente de realizar el cambio solicitado, sino de comprender su impacto global y garantizar que resolver un problema no genere otro.
La experiencia es solo una parte de la ecuación
La capacidad de los equipos puede ser igual de importante.
Una organización más pequeña puede contar con uno o dos especialistas responsables de gestionar Pro WFM. Incluso las grandes organizaciones internacionales suelen disponer de equipos relativamente reducidos para gestionar entornos complejos en varios países.
Estos equipos pueden estar altamente capacitados, pero su capacidad es limitada. Cuando surge un cambio normativo urgente, una necesidad de configuración compleja o una nueva prioridad de negocio, disponer de acceso a experiencia especializada adicional puede marcar una diferencia significativa.
Mirar más allá de las necesidades de soporte actuales
UKG Pro WFM es una plataforma SaaS, por lo que continúa evolucionando después de su implementación. Aparecen nuevas funcionalidades mientras la propia organización también sigue cambiando.
Es necesario prestar atención a ambas cosas.
¿Son relevantes para el negocio las nuevas funcionalidades? ¿Siguen siendo adecuadas las configuraciones existentes para la forma en que trabajan hoy los equipos? ¿Hay cambios en el horizonte que requieran adaptar la plataforma?
Aquí es donde los servicios de gestión de aplicaciones (Application Managed Services, AMS) pueden aportar valor más allá de un modelo de soporte tradicional. Ofrecen acceso a experiencia especializada y capacidad adicional, al tiempo que ayudan a las organizaciones a adoptar una visión a largo plazo sobre cómo debe evolucionar su entorno UKG.
Por tanto, la cuestión no es necesariamente si el modelo de soporte actual funciona.
La verdadera pregunta es si puede ofrecer lo que la organización necesitará a continuación.
Porque mantener UKG Pro WFM en funcionamiento es importante. Mantenerlo alineado con un negocio en constante evolución es lo que aporta valor a largo plazo.
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